… en los 9 primeros meses de 2011. Aunque mucho me temo que cuando se conozcan los datos del año completo continúan iguales. Una noticia algo sensacionalista, dado que es en términos absolutos y España es uno de los países más grandes, pero las cifras siguen siendo preocupantes mirándolas en detalle.

España perdió en los nueve primeros meses del 2011, un total de 101.200 autónomos, una caída del 3,4% menos, según los datos de Eurostat. Por contra  aumentaron sus autónomos Alemania (+3,8%), Reino Unido (+2,5%), Francia (+1,9%) y Holanda (+1,7%). Y si valoramos los autónomos que emplean a una o más personas, la caída es de 77.700, un 7,7%.

Si miramos más en el global de la crisis, el número de autónomos en España ha pasado de los 3.409.008 en mayo de 2008 a los 3.106.892 en junio de 2011, 302.116 trabajadores por cuenta propia menos, un descenso del -8,9%.

Está claro que la crisis afecta a todos y los autónomos no son una excepción, pero creo que sería para hacérselo mirar. Hay muchas propuestas y recetas para mejorar esta situación. Yo me permito recetar 3 que considero claves:

  1. Eliminar cotización a la Seguridad Social para beneficios bajos o pérdidas: los más de 250€ al mes que tiene que pagar un emprendedor/autónomo son una pesada losa a sumar a los gastos de tener un negocio. Más si estamos en crisis, y te cierra el chiringuito si pasas por una época de ingresos muy bajos o tienes pérdidas. Que esta cuota no se modifique ni se baje para los autónomos que lo pasan mal o aún no han empezado a facturar es un disparate que elimina autónomos y evita proyectos emprendedores.
  2. Pagar los impuestos cuando se cobren de las facturas. Muchos autónomos y empresas han tenido que cerrar aún teniendo sobre el papel grandes beneficios por tener que pagar unos impuestos en IVA e IRPF (según modalidad autónomo) que han facturado pero no cobrado. Parece que el nuevo Gobierno arreglará este problema, veremos.
  3. Bajar o eliminar los impuestos por los primeros empleados. Si pagar el sueldo del primer empleado se hace difícil, cuando vemos cuánto cuesta al emprendedor esa cuota a la Seguridad Social viene el susto, ya que estamos hablando de un Impuesto al Empleo. Poder contratar al menos una persona no sólo ayudaría directamente a las cifras del paro, también daría un importante empujón a ese emprendedor/autónomo colapsado de faena. También el nuevo Gobierno promete actuar en este sentido dando “un apoyo fiscal, por importe de 3.000, por la contratación del primer trabajador que no tenga la condición de socio de una empresa de nueva creación.” Interesante medida. Pero insuficiente (por no hablar de la limitación a ser empresa de nueva creación)